El ojo que todo lo ve está en Riañu

El Centro de Control de Túneles vigila los pasos subterráneos de carreteras autonómicas con un tráfico de 25 millones de vehículos al año
Túneles de Riaño
Túneles de Riaño

El ojo que vigila el paso de 25 millones de vehículos al año por los túneles  de Riañu, dos de la Autovía Minera, el Rañadoiro y La Monxina (que da acceso al HUCA) está en Langreo. El Centro de Control de Riañu, que se puso en marcha cuando se desdobló la carretera AS-17, incorporará en los próximos dos años  la vigilancia de otros 17 pasos subterráneos en toda la región por lo que pasará a controlar 67 millones de vehículos cada año.  Así lo anunciaron a mediados de septiembre desde la Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente del Principado de Asturias.

El centro permite visualizar las imágenes captadas por las cámaras  y gestionar posibles incidencias mediante un programa informático.

En los 17 túneles que se incorporarán al control desde Langreo, y que suman una longitud de 5.460 metros, con lo que quedaría garantizado el control de los más singulares por características geométricas y tráfico. En concreto, se asumiría el mantenimiento y la explotación del resto de los túneles de la autovía minera AS-I (ocho, que suman 1.242 metros); el de la AS-114, en la variante de Cangas de Onís; los de Fastia y Devoyu, en la AS-117, Riaño-Puerto de Tarna; los cuatro de la AS-118, Luanco y Veriña y los de El Corbero y La Cruz, en la «Y» de Bimenes.

El equipo necesario para garantizar la explotación y el mantenimiento de todos estos túneles está constituido por un responsable; cinco operadores de consola, cuya función es la de garantizar el servicio de vigilancia durante las 24 horas del día y personal para realizar labores de prevención  y vigilancia de las instalaciones.