Todos los 31 de agosto
Nel pueblu de Ablaña los guajes sintieron que yera un día pa nun estorbar. Se sentaron en los murios a ver pasar pasar primero les ambulancies. Les funeraries después. Y callaron. Fue el 31 de agosto de 1995. Nel Pozu Nicolasa acababen de morrer 14 paisanos «como robles».
Anatolio Lorenzo Pedrosa
Jesús Trapiella
Luis Antonio Espeso
Eduardo Augusto
Francisco Javier González
Elías Otero
Eugenio Martín
José Ignacio del Campo
Juan Manuel Álvarez
Manuel Ángel Fernández
Milan Rocek
Michal Klenot
Vlastimil Havlik
Miroslav Divoky
Fue el accidente más grave en la historia de la minería pública española. Y sus consecuencias en las cuencas mineras fueron humanas, pero también laborales y hasta sentimentales. Estas últimas todavía las puedo sentir ahora. 26 años después. A mi me pasa. Volví a mirar el calendario. 31 de agosto.
Vuelvo a tener 15 años (recién cumplidos) y a apurar les vacaciones en casa de los mis güelos en el Oriente. Vuelvo a ver a mi güelu esa mañana a oscures na cocina apoyau en la encimera, mirando a la pared, escuchando una radio que hablaba de 6 mineros muertos, 7, 9, 12… 14
Y pienso en Isabel, en Tamara, en Sierra, en Aníbal en todos los que, años después, fui conociendo y tenían una relación directa con aquellos muertos, con aquel pozu, con aquel día… ¡Os mando un beso a todos!
31 de agosto. Casi nada. Casi todo.
Un recuerdo desde estas humildes páginas a los 14 de Nicolasa, a los más de 4.000 mineros muertos en accidente de trabajo en las minas asturianas en siglo y medio de historia del sector en nuestra región. De nuestra historia.