Una mochila llena de oportunidades: A Un Solo Ritmo ayuda a menores víctimas de violencia en la vuelta al cole

La asociación recauda fondos durante todo el año para facilitar material escolar a niños y niñas víctimas de violencia de género y violencia vicaria, con el apoyo de centros educativos, iniciativas solidarias, instituciones, empresas, comercios y ciudadanía.

Langreo, 10 deseptiembre 2026

Comienza un nuevo curso escolar y, con él, los gastos asociados a la vuelta al cole. Para muchas familias, afrontar la compra de mochilas, cuadernos, estuches y material escolar supone un importante esfuerzo económico. Una realidad que puede ser todavía más complicada para familias que atraviesan situaciones de violencia de género y violencia vicaria.

Con el objetivo de contribuir a que estos menores puedan comenzar el curso con los recursos que necesitan, A Un Solo Ritmo trabaja durante todo el año para recaudar fondos destinados a la compra de material escolar.

Gracias a este proyecto, más de 70 niños y niñas reciben cada año material escolar, convirtiendo la solidaridad de personas, entidades y empresas en una ayuda directa para menores que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.

“Cuando entregamos material escolar no estamos entregando solamente una mochila o unos cuadernos. Estamos intentando que un niño o una niña pueda comenzar el curso con ilusión, sintiéndose acompañado y con las mismas oportunidades que sus compañeros. Queremos que lo que han vivido no condicione también algo tan importante como su educación”, explica Gaby Mediavilla, de A Un Solo Ritmo.

Una iniciativa que se mantiene durante todo el año La campaña de material escolar no se limita al inicio del curso. La asociación desarrolla durante todo el año diferentes iniciativas para conseguir los fondos necesarios.

Este año, la recaudación destinada al proyecto procede de la colaboración de dos centros educativos, una carrera solidaria y del evento anual de A Un Solo Ritmo.

La asociación cuenta además con el apoyo del Ayuntamiento de Langreo y de empresas y comercios del municipio. Desde A Un Solo Ritmo destacan que esta colaboración no siempre es económica: también se traduce en servicios, recursos, espacios, difusión y otras formas de apoyo que ayudan a sacar adelante las diferentes iniciativas.

“Para nosotros es fundamental contar con una red de personas, empresas, comercios e instituciones que entiendan que hay muchas formas de ayudar. No todo es una aportación económica. Cada colaboración, cada servicio, cada espacio que nos ceden o cada vez que alguien comparte nuestro proyecto nos ayuda a seguir adelante y a que la ayuda llegue a los menores”, señala Fran Álvarez, de A Un Solo Ritmo.

Entre las iniciativas que han contribuido a la labor de la asociación se encuentra también la San Silvestre, cuya recaudación de la pasada edición fue destinada a A Un Solo Ritmo.

El 21 de noviembre, una nueva oportunidad para seguir ayudando

El trabajo continúa ahora con la preparación de la quinta edición del evento anual de A Un Solo Ritmo, que se celebrará el próximo 21 de noviembre en Los Talleres El Conde de Langreo. La jornada se desarrollará durante todo el día y contará con exhibiciones de baile infantiles, masterclass de zumba, actuaciones musicales, hinchables, foodtrucks y barra solidaria. Todo ello con un objetivo común: seguir recaudando fondos para que más menores puedan disponer del material escolar que necesitan.

“Llegar a la quinta edición nos hace mucha ilusión porque significa que este proyecto sigue creciendo y que cada año hay más personas que conocen nuestra labor y quieren formar parte de ella. Todo lo que hacemos durante el año tiene un mismo objetivo: conseguir que más niños y niñas puedan recibir la ayuda que necesitan”, afirma Jenny Camblor, de A Un Solo Ritmo.

A Un Solo Ritmo agradece el compromiso del Ayuntamiento de Langreo, de los centros educativos, de las empresas y comercios colaboradores y de todas las personas que apoyan las diferentes iniciativas y anima a quienes quieran sumarse a conocer el proyecto y colaborar con la asociación. Porque detrás de cada mochila hay un niño o una niña que merece comenzar el curso con ilusión y con las mismas oportunidades que sus compañeros.