Atlas de Geografía Minera: Guía de barriada contra el calor extremo

Aún no empezó el verano en la cuenca del Nalón y ya hemos sufrido la primera ola de calor. Y como todo apunta a que los próximos meses vamos a vivir unes cuantes más de estes… En este periódico mensual hemos ido a preguntar a las que más saben sobre cómo resolver todas las circunstancias caloríficas. Ellas son Pili y Encarna, vecines de El Serrallo, a las que hemos encontrado charlando en uno de los bancos de la mítica barriada. Encarna habla y Pili posa para Alfonso Zapico. Como buenes influencers que son (les dos tienen Tik-tok pero prefieren mantener sus cuentas en “el economato” porque no quieren hacerse virales), han decidido compartir con todos nuestros lectores sus principales secretos. Cojan boli y papel y apunten.

Persianes

El primer consejo, y muy importante, nos lu comenta Encarnación González Macho, residente en Sotrondio desde 1964, Encarni es natural de la localidad cordobesa de Espiel y por lo tanto conocedora de los secretos del calor por genética: “Ye muy necesario lo primero de todo abrir les ventanes a tope a primera hora de la mañana, con la fresca. Abres toes, aunque tengas al tu hombre en la cama tiráu como una colilla. Si se queja, que espabile y vaya a pol pan, que nun tien otra cosa que facer y además así no te pisa lo fregao, porque ye bueno fregar a estes hores. En cuanto el sol caliente un poco, se cierran y se bajan las persianas, a tope, que no quede ni una rendija, nada, y pones lo que la mi nieta llama el “modo avión”, preparas para comer un poco de salmorejo y, si el tu hombre se queja, que espabile y cocine él, a ver si sabe dónde están las sartenes”.

Mandil “a pelo”

“Nos lo preguntan mucho nuestras seguidoras. Y parez una tontería y no lo ye. De hecho ye el gran secreto que guardamos desde hace generaciones en las barriadas: el mandil. No nos vamos a andar por las ramas. Lo mejor ye no poner ni temperelles y, si nos apures, tampoco bragues debajo. ¡A pelo! Bueno, a ver, pelo si tienes… Esto no hay que andar pregonándolo, lo del despelote digo… No tien por qué sabelo nadie salvo puede que el nuestru hombre, pero ojo… mientras nun traiga el pan y coma sin rechistar el salmorejo, ahí debajo no mira ni toca nadie. ¿Oísteis? La bata podéis comprarla en el mercado. La mi amiga Rosario, que ye una gitana de El Entrego, tien la mejor calidad y el mejor preciu. Si vais de nuestra parte os puede hacer un descuento del 10 por ciento con el código #EncarniSerrallo2026”.

—Ay madre, Encarni, ¿qué dices? —dice Pili sin moverse mientras posa para Alfonso.

—Tú calla, que ye para atraer a les chavales a esta moda.

—¿Tú crees que las nenas van a querer estas batas?

—Pilina, les chavales no ye asturiano, ye inclusivo, que me lo enseñó el mi nietu David. Va pa todos.

—Ah. ¡Cuánto sabes, fía!

Encarni continúa con la explicación:

“Lo bueno ye que estes bates tienen bolsos grandes y ahí puedes guardar todo tipo de cosas. Desde un caramelu por si te da un bajón de azúcar con los calores, hasta el móvil con el que, a oscures, en el salón de casa, puedes jugar un poco al Candy Crush o lo que te apetezca”.

Esta periodista que escribe hace una pregunta.

—¿Y abanico?

—Ay fía, abanico, tengo estos brazos yo como pa andar abanicándome… Pero bueno, ye un clásico y siempre se puede usar, ahora también hay ventiladorines que los pones delante de la cara y parez que tas en Rodiles. Pero bueno, esto entra dentro ya del capítulo de “gaches”.

—Ay madre, ¿gaches, Encarni? Con el calor que fae…

—Pilina, no estás a la orden del día, “gaches” nun tien ná que ver con comer, rediós, son artilugios así en general.

“Gaches”

Encarni, muy conocedora al parecer de los entresijos de las redes sociales, empieza esta parte diciendo: “Tenemos que ser rápides porque los vídeos de más de dos minutos no los comparte el algoritmo”, ante la incredulidad de Pili, que apunta: “Siempre fue la más espabilada del Serrallo”.

Así que para resumir, y según el conocimiento de Encarnación González Macho, lo más importante es: “Agua abonda siempre y, si sales a la calle, un vaporizador. Procura que no sea en el que previamente metiste el amoniáco porque pues armala, la gorra de Caja Rural que le puedes quitar al tu hombre porque nun se va a enterar que tien 4 de les últimes veces que fuisteis a la Feria de Muestras, crema solar y un helado que nunca sobra. Bueno, a mí la médica quitome el azucar, pero cómolu de limón, que digo yo que no será tan malo”.

-Gracies, Encarni y Pili por estos consejos.

-Les que tú tienes, guapa.