Hunosa se convierte en una inmobiliaria provisional

Hunosa pone a la venta un total de 41 pisos de su propiedad situados en barrios obreros de Langreo, Laviana, Mieres y Morcín. El precio de las viviendas oscilará, según la superficie del piso, entre los 5.000 y los 7.000 euros. Esta operación está abierta a todo el mundo, si bien en caso de que haya más de una oferta por una vivienda, se dará prioridad a la persona que tenga vinculación con Hunosa.

En su página web, se publican los datos específicos de cada uno de los 41 pisos que se van a poner a la venta: precio concreto, superficie en metros cuadrados, ubicación exacta y también el valor fiscal. Según Hunosa, los precios de todas estas viviendas estará entre los 5.000 y los 7.000 euros.

Hunosa elaboró, en los últimos meses, una auditoría con la que pretendía conocer el estado en el que se encuentran las 242 viviendas que tiene en propiedad en barrios obreros de Langreo, Mieres, Laviana, Siero, San Martín del Rey Aurelio, Aller, Morcín, Oviedo y Riosa. De este estudio se desprendió que había 41 pisos vacíos, todos ellos en Langreo (principalmente en el barrio de La Joécara de Sama), Laviana (en Barredos), Mieres y Morcín. La empresa pública decidió entonces poner en marcha este plan de venta. Paralelamente, además, se han iniciado procedimientos negociados de venta con los inquilinos de otras viviendas, principalmente «con aquellos que se mostraron interesados en la compra durante la realización de la auditoría».

De los 242 pisos que tiene Hunosa, la empresa ingresa únicamente unos 2.200 euros mensuales por sus alquileres. La gran mayoría de las rentas son muy antiguas, de carácter social. Teniendo en cuenta que Hunosa es la «casera» de estos pisos, se hace responsable además de la mayor parte de las reparaciones en los edificios. Con la puesta en marcha de este programa de venta de 41 viviendas, la empresa tiene dos objetivos. Por un lado, ingresar el dinero de su venta, «que se realiza a unos precios bajos»; por otra parte, ir desprendiéndose de los pisos vacíos que generan costes de mantenimiento, pago de impuestos…

Hunosa ha formado una Comisión de Vivienda, integrada por representantes de la compañía minera y de los sindicatos SOMA-FITAG-UGT, CC OO de Industria y la Federación de Cuadros, que será la que evalue las ofertas que se presenten por los inmuebles a la venta. Hunosa enumeró los criterios que se seguirán para otorgar los pisos: en el caso de que haya una única oferta por un piso, la vivienda se adjudicará al interesado. Si hay más de una oferta, tendrá prioridad a quien acredite relación laboral con Hunosa. En este supuestos se primará a los trabajadores que estén en la empresa; después, a los jubilados de la compañía y por último, a los prejubilados. En casos de «igualdad», se valorarán otros aspectos, como el nivel de renta, tener algún tipo de discapacidad y no tener más viviendas en propiedad. En principio, además, no se permitirá a una misma persona adquirir más de un inmueble. Con los precios se pretende «mantener el espíritu social de vivienda obrera que han tenido estos inmuebles desde el momento en el que se construyeron».