Gerontovega estrena sus “Unidades de Convivencia”, premiadas por el DRÍADE

Langreo. 2 de febrero 2026.

La residencia langreana Gerontovega inauguró el pasado mes de febrero un proyecto pionero en Asturias llamado “Unidades de Convivencia”, que plantea espacios organizados como hogares reales donde la vida cotidiana sigue teniendo sentido y se complementan con jardines y huertos sensoriales y terapéuticos diseñados con mimo, que acompañan la vida diaria y ofrecen bienestar también en el exterior, ampliando la experiencia y la calidad de vida.

Esta iniciativa obtuvo la mayor puntuación en la convocatoria DRÍADE (Programa de inversiones para el impulso de la transición modelo de cuidados centrados en la promoción de la autonomía de la persona) y ha contado con una inversión de 660.000 euros de fondos Next Generation.

Liliana Vázquez, directora de Gerontovega, en la presentación del nuevo espacio.

La directora de la residencia, Liliana Vázquez, aseguró que “supone un orgullo poder ser pioneros desde el Nalón, con la construcción de las primeras unidades de convivencia. No solo porque impulsa un cambio en la forma de cuidar, sino porque también consolida una empresa vinculada al territorio, genera empleo estable y contribuye a la economía local”. Este modelo requiere mayor ratio de profesionales, con un equipo estable formado por profesionales de atención directa, enfermería, fisioterapia, animación sociocultural, psicología y distintos perfiles sociosanitarios y de apoyo, con un objetivo claro: disponer de más tiempo real para acompañar a cada persona.

Las nuevas unidades de convivencia incorporan no solo tecnología asistencial e innovación, sino una innovación pensada hasta el mínimo detalle. Pero también están diseñadas desde una mirada cálida, buscando que los espacios se parezcan a un hogar, que enamoren a quien los visite.

La calidad se percibe especialmente en el día a día: levantarte a tu ritmo, participar en la vida cotidiana, mantener tus hábitos y sentirte parte de un hogar. Porque la innovación no puede sustituir la vida cotidiana; tiene que hacerla posible y conectarla con las personas. Y cuando eso sucede, el cuidado se convierte realmente en una experiencia de vida.