Jornadas Gastronómicas de SMRA: Les Cebolles Rellenes

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El Entrego se rinde ante las cebollas rellenas

Sí, lo que capta tu pituitaria son los sabrosos olores que desprenden las cebollas rellenas recién preparadas y que impregnan la localidad de El Entrego. Y no, quizás no sea hambre lo que tengas, quizás sólo sea gula pero es que, ¿quién se puede resistir a este guiso? Nosotros desde luego que no. Las cebollas rellenas llegan a El Entrego y lo hacen, nuevamente, con el beneplácito de autóctonos y foráneos que no quieren dejar pasar de largo una fiesta gastronómica con solera que no en vano goza del rango de fiesta de interés turístico en el Principado de Asturias. La localidad vivirá a partir del 30 de noviembre y hasta el 2 de diciembre sus jornadas gastronómicas estrella, a través de las cuales los comensales podrán disfrutar de este guiso tradicional que fue pensado, en su día, para dar salida a una cosecha especialmente productiva. Así, el acto central del festejo gastronómico se desarrollará el viernes 30 con el concurso de cebollas rellenas en el casino de El Entergo. Tras el certamen, el parque de La Laguna acogerá la primera gran verbena que correrá a cargo del grupo Beatriz y el Dj Chospi a la que sucederá la verbena del sábado con la orquesta Kalibre y el mismo DJ. Durante todo el fin de semana los diferentes locales hosteleros servirán un menú que tendrá como principal protagonista les cebolles rellenes de bonito – que también se podrán degustar en raciones individuales -, compartiendo mesa con los callos y les casadielles.

La historia de la famosa receta se remonta a la posguerra. Corrían los últimos años treinta cuando una cocinera de El Entrego, “La Nina” decidió improvisar un plato ante la falta de provisiones. Así, aprovechó un año de buenas cebollas rellenándolas con lo que había a mano en ese momento: bonito en lata. Era viernes, no se podía comer carne por prohibición eclesiástica y en su restaurante iban a acudir numerosos sacerdotes así que tenía que tirar de maestría. Nada parecía augurar el éxito de la conexión de estas cebollas y el sofrito de bonito que conquistó, desde el primer momento, los paladares de los comensales. Sin embargo, hubo que esperar varios años, hasta finales de los setenta, para que el plato se pusiera de moda. Los bares de “La Laguna” y “La Conda”, con ese mismo plato, lo sacaron de las cocinas de las casas para llevarlos a las mesas de todos los clientes. El resto lo pusieron los entreguinos que hicieron suyo el plato acudiendo a esta fiesta gastronómica que más tarde, coincidiendo con el 30 de noviembre, sería declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. Si bien la receta original es con bonito, o en su defecto carne, a día de hoy se pueden encontrar diferentes variedades del plato donde las setas, la matanza, o el relleno vegetal hacen las delicias de los comensales.

Con las manos en la “masa”

Las jornadas gastronómicas de las cebollas llegan, un año más, a la localidad entreguina. Te preguntarás, así, si la elaboración de este guiso que ha conquistado paladares y estómagos allende el mundo requiere demasiada destreza culinaria por su difícil elaboración. Pues lo cierto es que no, eso sí, paciencia deberás de tener mucha pues el plato está pensando para hacerlo a fuego lento, al chof chof. En definitiva, con tranquilidad.

Pasos en la elaboración de les cebolles rellenes.

Lo primero para hacer nuestra receta será, como no podía ser de otra manera, tener a mano productos de buena calidad y así, con los ingredientes sobre la mesa, comenzaremos la elaboración de un guiso que nos hará rechupetearnos los dedos. Hechos los preámbulos, comenzaremos con el relleno. En el caso del bonito lo desmenuzaremos para posteriormente mezclarlo en un recipiente con los huevos cocidos -opcional -, y los pimientos, ambos picados a cuchillo. Después le añadiremos cuatro cucharadas de salsa de tomate y lo pondremos a un lado.

Posteriormente pelaremos las cebollas para vaciarlas a continuación -con mucho cuidado de no romperlas-. Para ahuecarlas hay cucharas especiales pero si no las tuviéramos bastaría con un cucharilla de café. Así que con la técnica que necesitemos dejaremos, a ser posible, unas dos capas en la cebolla y reservaremos también esos trozos que retiramos del interior. Posteriormente rellenaremos el interior de las cebollas y las colocaremos en la olla sin que queden excesivamente holgadas en ella. Cogeremos aceite de oliva para que las cebollas queden cubiertas un poco y cuando esté bien caliente las colocaremos para dorarlas un poco. Con cuidado les daremos un poco la vuelta con el objetivo de que queden bien doradas por ambos lados. Retiraremos el excedente de aceite y con él doraremos los restos de cebolla que hemos retirado al ahuecarlas aderezándolo con sal y un poco de ajo laminado. Añadiremos luego la salsa de tomate, el agua, y un toque de laurel hasta cubrir las cebollas. También podemos poner algo de cayena si queremos que las cebollas rellenas tengan un toquecillo picante. Tras llevarlas a su primera ebullición podemos añadir el resto de los ingredientes para que se cocine todo lentamente. Necesitaremos, para que este bien hecho el suculento manjar, un mínimo de dos horas. Los pasos a seguir luego van en función del gusto. Bien podemos dejar el guiso así, o retirar con suavidad las cebollas para triturar la salsa – que se habrá reducido aproximadamente a la mitad- y así hacer una mezcla más suave

En este caso hemos explicado la receta con bonito, pero el relleno de las mismas puede ser a gusto del consumidor. Así, además de las tradicionales cebollas rellenas de carne, la mesa se ha llenado de nuevos sabores que han venido a implementar y dar un nuevo toque a este guiso tradicional como el relleno de setas, pisto o matanza.

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